Category Archives: Nativos digitales

  • 0

El uso de redes sociales en los centros educativos

El uso de redes sociales en los centros educativos

La visualización presencial y virtual de los mensajes son dos caminos para potenciar una filosofía de vida.

Hay grafitis con mensajes impactantes. A la entrada de mi Institución Educativa (IE) aún se puede leer este texto: “Aprovecha lo que tienes, hay gente que daría lo que fuera por tener la mitad que tú”. Desconocemos la autoría pero lleva tres meses escrita y se mantiene intacta. Si ya de por sí su contenido transmite toda una lección vital, quisimos potenciarla aún más y publicamos una foto en la página de Facebook del centro educativo. Al día de hoy más de 4.000 personas la han marcado con un ‘Me gusta’, ha sido compartida más de un centenar de veces y las visitas no paran de crecer. En Latinoamérica, según informaciones publicadas en prensa, la consulta de Facebook es masiva, hasta el punto de que el número de usuarios es mayor que en cualquier otra parte del mundo. En opinión de Antonio García Zaballos, experto en telecomunicaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID): “Las redes, foros y blogs se han convertido en un nuevo espacio público, además de compartir también se denuncia y se protesta, sirven como puntos de información, análisis y entretenimiento. Esto explica en gran parte su éxito”

Para situarnos, ¿cuáles son las costumbres de los adolescentes colombianos en las redes sociales? Conocerlas es un buen punto de partida para tener en cuenta en las IE. Según un interesante informe, YouTube, Facebook, Instagram, Snapchat y, en menor medida Twitter, son las redes preferidas. Curiosidades para pensar: los adolescentes creen más a las personas externas que a quienes conocen en el mundo real y, cuando no saben hacer algo, primero preguntan a Google y después a YouTube.

Los centros educativos se convierten en una de las primeras y más importantes redes sociales de los alumnos. Desde pequeños la educación gira en torno a la colectividad, a compartir, colaborar, preocuparse por los demás y aprender en grupo. La socialización es innata en la educación actual y les prepara para un futuro basado en la vida en común. La noción de ‘redes sociales’ no deja de ser una acepción moderna y más amplia de unas sinergias que siempre han formado parte de las relaciones humanas y que ahora se han enriquecido con nuevos matices, multiplicados gracias al poder de las tecnologías y de sus aplicaciones en la sociedad global.

“Si el alumno ha de aprender haciendo, el profesor ha de enseñar practicando”

La costumbre de estar presente en las redes sociales está creada y se comienza a muy temprana edad, sin hacerle demasiado caso a los límites que pone cada plataforma. Desde hace tiempo no paran de sucederse estudios sobre el impacto social de las redes virtuales. No obstante, la visión más cercana a la realidad se obtiene con la observación directa del entorno más cercano, dentro y fuera de las aulas, con una progresiva penetración en todos los tramos de edad. Si se pretenden aprovechar en los centros educativos, se ha de aprender con ellas y se han de enseñar otros usos para fomentar la formación continua.

Alumnos de 14 años de mi IE, después de usar algunas redes sociales en clase y fuera de ellas, una vez efectuado un debate posterior sobre sus efectos, les atribuyeron las siguientes ventajas: fomentan la colaboración entre ellos para la realización de trabajos, enriquecer propuestas, resolver dudas, efectuar nuevas aportaciones; permiten publicar y compartir, tanto opiniones o sugerencias como trabajos o investigaciones; favorecen nuevas dinámicas de actividades; aumentan el sentido de pertenencia a una comunidad; muestran nuevos estilos de vida, abren el mundo y tienen una gran inmediatez en las comunicaciones y en el acceso a la información, ya sea seleccionada o recomendada por alguien en quien se confía.

Entre las desventajas, coincidieron en opiniones similares a las publicadas en sitios web relativos a su incidencia en las habilidades sociales, a veces en la ansiedad y en la depresión, pero también remarcaron el tema de la inseguridad ante extraños, la suplantación de personalidad y los múltiples intereses de todo tipo con que intentan seducirles, usando sofisticadas estrategias audiovisuales, con especial impacto en el campo emocional.

Reconocen el abuso de la conectividad permanente y reflexionan (y discrepan con argumentos), por ejemplo, sobre las respuestas de Nuria Oliver, Directora Científica de Telefónica, en el diario El País de Madrid (6/12/2015) cuando dice que “Hoy los adolescentes no conversan con nadie, solo escriben y escriben (…) pero no mantienen auténticas charlas personales”. Los jóvenes hoy se consideran una generación más activa e implicada de lo que parecen pero lo hacen de otra manera.

Los docentes juegan un papel fundamental en la educación ‘en y con’ las redes sociales. El año pasado se publicó en este portal el interesante artículo “Cinco usos de las redes sociales en educación”. Abundan consejos para los profesores que se inician en su uso y también se recopilan multitud de experiencias muy exitosas, por ejemplo en la Red Latinoamericana de Portales Educativos (RELPE), con la identificación de buenas prácticas docentes con redes sociales. Si el alumno ha de aprender haciendo, el profesor ha de enseñar practicando, para demostrar en clase que el aprendizaje también se consigue por medio de las redes sociales y que estas aportan posibilidades para la reflexión.

¿Ejemplos? El profesor Alejandro Piscitelli puso en marcha un proyecto colaborativo en la Universidad de Buenos Aires, en 2009, basado en la aplicación de Facebook en las clases (la publicación se puede descargar gratis en la web de Fundación Telefónica). Otro: el uso de esta red social para trabajar literatura en la enseñanza no universitaria. En Twitter, la utilización de los hashtags en educación, un gran recurso con muchas posibilidades, sobre todo para la búsqueda de información sobre temas en concreto o para seguir la actualidad. Con nuestros alumnos seguimos en directo la revolución egipcia en 2011 (alumnos árabes tradujeron tuits escritos en esta lengua y todos practicaron inglés), el actual proceso de paz en Colombia o las opiniones diversas sobre otros temas del presente. También se pueden crear hashtags específicos para alimentar un aspecto que se trata en clase de forma presencial.

En Pinterest, la captación de imágenes de carteles y citas que abundan por las calles con faltas de ortografía para trabajar después en el aula. En Edmodo, experiencias de lectura. Con YouTube las posibilidades también son enormes. El mero hecho de grabarse y analizar la receptividad de la exposición ya es una gran forma de aprender para mejorar. O la búsqueda de charlas, soluciones a inquietudes o respuestas a preguntas, descubrimiento de expertos, documentación, búsqueda de explicaciones a temas curriculares que no se entienden en clase, ampliación de conocimientos, debates, etc.

Si cada alumno selecciona y sigue en las redes sociales a grupos de expertos en un tema y a publicaciones específicas de calidad, actualizará constantemente sus conocimientos. El papel del profesor cambia: tiene que reinterpretarse y adaptarse a una sociedad global y en red.

Muchas búsquedas que se inician en Google serían más eficaces y rápidas si se dirigieran a las redes sociales, tanto para la obtención de información específica como para conocer opiniones y discriminarlas. Hoy día, muchos portales especializados en un tema tienden a convertirse en un sucedáneo de red social que orientan (y a veces desorientan). He ahí los beneficios y peligros de la sociedad digital.

Los mismos alumnos son capaces de aportar elementos para transformar una clase, siempre que se les deje y el profesor les oriente. Basta con retarles para que descubran y diseñen estrategias de aprendizaje con esas redes que tanto usan. Al mismo tiempo, se deben marcar tiempos para la reflexión sobre el rastro que dejamos en ellas y sobre su incidencia en nuestra identidad digital. Causó sorpresa la lectura del reciente artículo “Lo saben todo sobre usted”, donde se analizan nuestras huellas en la red, muchas dejadas de forma casi inconsciente y con la incógnita sobre posibles usos por parte de los propietarios de la aplicación o por las autoridades.

Las familias también están en ellas y agradecen orientaciones y consejos, tanto desde el punto de vista de usuarias, como para conocer estrategias con que implicarse aún más en la educación de sus hijos. La página de Facebook de la IE Torre del Palau recibe muchas más visitas a las informaciones sobre temas específicos que a las innumerables fotos en las que aparecen alumnos en actividades concretas. Los últimos temas más visitados son enlaces a artículos que tratan temas de actualidad, relacionados con el proyecto educativo de la institución educativa : “Falsos mitos: el deporte distrae de los estudios”, “Así es la primera generación completamente digital”, “Tecnoadicciones: guía para las familias”, o un video para reflexionar sobre la cantidad de deberes y actividades que los docentes manda a los alumnos para que hagan cada día en casa.

Si somos capaces de dar a conocer casi toda nuestra vida en las redes sociales (obviando los peligros que eso conlleva), ¿por qué no usarlas para incrementar los procesos de aprendizaje de forma permanente? Hoy las aulas son (o deberían ser) transparentes, los celulares también sirven para aprender y compartir en Internet ya es una forma de vivir. Educar en red es preparar a los adolescentes y jóvenes para el futuro, ya, desde los centros educativos.


  • 0

Reflexiones sobre el uso del celular en clase

A raíz de una nota de Clarín Educación, docentes y lectores debaten sobre las ventajas y desventajas de animarse a utilizar los móviles como instrumentos de aprendizaje.

En las clases de Arte y Plástica Visual, los alumnos de la Escuela Nuestra Señora de Luján aprenden con sus celulares.

Alfredo Dillon

¿Es posible aprovechar los teléfonos móviles como herramientas al servicio de la educación? Clarín Educación abrió el debate con la nota “Cuando los celulares son aliados del aprendizaje”. Allí se contaba la experiencia de Ana María Sánchez, docente de Arte y Plástica Visual en el Colegio Nuestra Señora de Luján, de Lomas de Zamora, cuyos alumnos utilizan los celulares en clase para fotografiar obras de arte, intervenir imágenes, diseñar afiches y otras actividades creativas. A partir de esa historia, varios lectores escribieron para dar su opinión sobre el vínculo entre nuevas tecnologías y enseñanza. Ana María también se sumó al debate en las redes sociales y respondió los comentarios.

“Los chicos tienen otras formas de socializarse, utilizan los celulares para comunicarse o jugar. ¿Por qué no aprovechar entonces esta herramienta para que descubran que pueden hacer otras cosas con ella? Por ejemplo, entrevistas, fotografías, edición de videos educativos, afiches, diseño gráfico, animación, filmar el proceso de aprendizaje en un laboratorio durante la clase de Biología, etcétera. Son muchas las aplicaciones que pueden utilizar con la orientación de un docente, y los chicos desconocen ese potencial”, explicó Ana María.

Varios docentes resaltaron la importancia de incorporar la tecnología a la dinámica del aula, y compartieron sus propias experiencias. Stella Maris, profesora de Lengua, contó: “Hace años que permito a mis alumnos usar el celular para modificar su ortografía. La primera consigna es tener un diccionario enciclopédico en él y, ante la duda, ver el diccionario. Además, muchas veces envío archivos con material de lectura o biografías de escritores”.

A su mirada se sumó la de Graciela García, que también es docente Lengua y Literatura: “En mis clases de literatura les mando por mail a los alumnos textos que a veces no se consiguen y los leen desde los celulares, o les corrijo por Internet los trabajos hasta que solamente la versión final se imprime”. Graciela recomienda: “Son buenísimos los diccionarios y enciclopedias digitales”.

Victoria Larrosa, docente de Arte, también utiliza los teléfonos en sus clases: “Me parece súper importante y atractiva la propuesta de darles otra finalidad a los celulares. Yo trabajé todo un trimestre con fotografía (planos, posiciones de cámara, secuencia fotográfica, foto arte y foto documental), desde una mirada artística. Por más que uno como docente intente evadir la tecnología, esta está, existe dentro y fuera de la institución educativa y, si estamos formando futuros ciudadanos activos, creo que debemos prepararlos para que se inserten dentro de la sociedad, la cultura y la economía actual”.

Otra experiencia es la de Maru Duro, docente de Educación Artística Audiovisual en la Escuela Secundaria Nº 415 de Arroyo Seco, a 30 kilómetros de Rosario: “Con mis alumnos de tercer y cuarto año hacemos todos los años un taller de fotoperiodismo utilizando las cámaras de sus celulares y sus netbooks. Para eso llamamos a profesionales de la zona para que les den clases prácticas”. Luego las publican en la revista escolar, que se llama Eureka y se puede ver en Facebook. Maru aseguró que la tecnología es una gran motivadora para los alumnos: “Yo dicto también Lengua y Literatura, y cada año me sorprende ver cómo alumnos que reprueban esta materia, realizan trabajos de excelencia y extrema creatividad en Audiovisual, gracias a la incorporación de elementos tecnológicos”.

Por otro lado, algunos comentarios cuestionaron la inclusión de las nuevas tecnologías en el aula. Por ejemplo, Ciro Torrente, de Acassuso, apuntó: “Lamento disentir con este tipo de enseñanza. Lo que vamos a lograr es una dependencia total del celular en nuestros hijos. Y no lo digo porque sea malo el uso ‘controlado’, sino porque la distracción con los aparatos va a llevar a que tengamos chicos peor educados. En el transporte público y por todos lados vemos a los jóvenes (y no tanto) embobados con el celular. Y no están estudiando”.

Una lectora, Mariana Cecilia Fidanza, respondió a esta opinión con una mirada crítica sobre el uso que los adultos hacen de estos dispositivos: “He visto adultos usar el celular mucho más que los adolescentes, en reuniones de padres, en citas con el médico, en el aula… Los adultos manejan vehículos hablando por celular y mandando mensajitos con total imprudencia, y acá ya no estamos hablando de usar el celular mientras se resuelven los ejercicios de matemática”. Para Mariana, muchas veces los chicos y adolescentes “respetan más las normas que los adultos”.

Otro lector, Lisandro Puig, se mostró escéptico con respecto al potencial pedagógico de los celulares: “La realidad es que los chicos utilizan el teléfono para chatear, Facebook, porno, etcétera. Y es normal que eso suceda, porque para los chicos es un juguete. Los chicos necesitan libros, no celulares. Una vez formados ya pueden incorporar más herramientas”. Para Lisandro, no tiene sentido “darles un smarthphone cuando no saben siquiera escribir sin faltas de ortografía”.

Desde otro punto de vista, Nicolás Perceq, estudiante en un instituto de formación docente, planteó una distinción generacional: “Yo cuento con la tecnología de mi lado prácticamente desde pequeño. Pero hay docentes que no son amigos de la tecnología, y esto desequilibra un poco el tema de enseñar”. Para aquellos docentes que son “inmigrantes” digitales, a quienes les cuesta más entrar en confianza con los nuevos dispositivos, Ana María Sánchez ofreció un consejo avalado por su propia experiencia: “Solo hay que animarse y correr los riesgos, tanto el docente como el equipo directivo. El temor paraliza y no nos deja poner en juego nuevas estrategias”. Y aclaró que, en el aula, “las reglas del juego las pone el docente, avalado por su equipo directivo”.


  • 0

Los niños y la tecnología, ¿prohibir, limitar o incentivar?

Tecnologia buena mala niños inconvenientes beneficios prohibir limitar

Los medios británicos debaten estos días sobre la idea del colegio privado Acorn de Londres de prohibir toda la tecnología, incluyendo móviles, ordenadores o televisores, a sus estudiantes en la escuela y en casa, incluso durante las vacaciones. La pregunta es evidente, ¿es la tecnología una buena o mala influencia para los niños?

Los niños todavía vienen de París, pero ya no lo hacen con un pan debajo del brazo sino con un smartphone. Los más pequeños dejan en pañales a sus padres a la hora de adaptarse a las tecnologías más modernas, lo que ha convertido en habitual ver a renacuajos que ni siquieran han aprendido a hablar manejando tablets a su antojo.

Las estadísticas señalan que la mayoría de niños y adolescentes españoles se conecta a diario a Internet, muchos sin supervisión -parcial o total- de los padres. Durante años se ha alabado la temprana adopción de la tecnología como una especie de panacea en el sector educativo, como si manejar un portátil garantizara un puesto de trabajo.

Diez consejos para enfrentarse al Ciberbullying

Sin embargo, un reciente estudio de la OCDE publicado en varios medios de comunicación concluía que la utilización del ordenador en el aula no supone una mejora directa en el rendimiento académico de los estudiantes.

Los datos apuntan a que los países que han invertido más en incorporar la tecnología a las aulas no han visto refrendado ese dinero en una mejora significativa directa en sus resultados del informe PISA en comprensión lectora, matemáticas o ciencia.

Adictos a las pantallas

¿Es bueno entonces que los niños se acostumbren a la tecnología? El propio informe de la OCDE subraya que el problema se encuentra en que las escuelas todavía no han sabido aprovechar el potencial de la tecnología para mejorar las habilidades de los estudiantes. Los expertos coinciden en que la tecnología es una herramienta y, como tal, sus beneficios dependen del uso que se le dé.

“Los estudios lo que han demostrado es que el cerebro de los nativos digitales se adapta a un método de trabajo distinto y aprenden de otro modo. Los nativos digitales tienen una mayor capacidad de multitarea, pero eso no significa que sea mejor, sino que su procesamiento es distinto”, explica la doctora Maria Angustias Salmerón Ruíz, miembro de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

La tecnología sin control ni supervisión alguna presenta una serie de riesgos para los niños, sobre todo durante la adolescencia, ya que los críos pueden llegar a desarrollar adicciones a Internet, el móvil, la televisión o los videojuegos o realicen actos poco edificantes en redes sociales, terreno abonado para el sexting o el bullying online.

Limitar horas ordenador niños

Durante los últimos tiempos las opiniones más tecnófobas han ganado terreno entre las familias de clase alta. El colegio privado londinense Acorn prohíbe totalmente la televisión a los niños hasta los 12 años. Al cumplir esa edad los críos solo pueden ver documentales aprobados por los padres, sin poder ver ni una sola película hasta cumplir 14. Internet está prohibido por completo -en la escuela y en casa- hasta los 16, aunque los ordenadores entran en el currículo escolar a los 14 años.

El panorama cambia de salón a salón, pero en los últimos años han salido a la luz casos tan curiosos como el de Steve Jobs, que en su momento no dejaba a sus hijos que se acercaran al iPad. Y algo parecido sucedía en casa de Bill Gates, que prohibió a su hija mayor utilizar un ordenador con Internet hasta cumplir 10 años, con una limitación a partir de esas edad de 45 minutos diarios para jugar entre semana y 1 hora durante el fin de semana.

Prohibir el móvil en los institutos mejora las notas un 6%

La prohibición total de la tecnología a los niños puede llegar a ser contraproducente según defienden algunos pediatras. Un informe del Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat sostiene que las nuevas tecnologías ayudan al desarrollo de los niños en la toma de decisiones, análisis de datos, la observación, o la resolución de problemas.

“Las herramientas que favorecen el desarrollo de determinadas habilidades son las creativas como la programación, donde el niño deja ser un consumidor pasivo a ser un creador activo, pero son las que menos utilizan por ellos mismos”, explica la pediatra española.

La clave por tanto parece situarse en un término medio, con la supervisión de los padres en las edades más tempranas. “La tecnología es la única manera de expandir significativamente el acceso al conocimiento”, defiende el Director de Educación y Habilidades de la OCDE, Andreas Schleicher.

Prohibir Movil niños

Pantallas niñera

Los pediatras recetan a los padres sentido común y controlar qué hacen los más pequeños en su tiempo libre para evitar que la tecnología se convierta en un problema. En 2011 la Academia Americana de Pediatría elaboró una guía para disminuir la excesiva exposición de los niños a televisores, consolas, móviles y otros dispositivos electrónicos.

Entre los consejos destacaba la prohibición total de los aparatos electrónicos a los menores de dos años, ya que en esos primeros meses de vida el cerebro se desarrolla a gran velocidad. “En esa etapa las pantallas sólo sirven para que se entretengan, no para que aprendan”, resume la doctora Salmerón.

Control Parental: vigila el móvil de tus hijos con TimeAway

Sin embargo, la propia Academia Americana de Pediatría estudia modificar sus propios consejos al entender que gran parte de ellos han quedado totalmente desfasados por la explosión de los dispositivos móviles, especialmente las tablets, desde la publicació de la guía.

Una gran parte de pediatras apuesta por rebajar las prohibiciones en la próxima guía para padres, que probablemente saldrá a la luz en 2016. “Toda la tecnología no es igual. Hay una enorme diferencia entre que un niño de dos años se pase las horas perdidas viendo dibujos en YouTube que hablando por la webcam con su abuela”, razona la doctora Ari Brown.

Los padres influyen en el rendimiento de los niños en matemáticas

El debate en la comunidad científica gira en torno a qué beneficios puede tener en el desarrollo de los niños el uso de la tecnología, pero lo que seduce a muchos padres es la comodidad de tener a sus hijos entretenidos con un tablet o un móvil para hacer otras cosas. Son las pantallas niñera. “El niño está quieto porque está recibiendo una información que no es capaz de procesar a gran velocidad”, subraya la doctora, especialista de la Unidad de Adolescencia del Hospital Universitario La Paz.

Para los pediatras la cuestión es si leer un libro en una pantalla electrónica generará el mismo efecto en un niño pequeño que un libro de toda la vida, o el efecto que pueden tener los vídeos educativos a edades muy tempranas. Sin embargo, casi todos los expertos coinciden en que los niños aprenden mejor interactuando con personas, no con móviles o tablets.

Por esta razón, lo más probable es que la Academia Americana de Pediatría elimine la prohibición del uso de la tecnología para los niños menores de 2 años, pero recomiende un uso limitado de entre 30 y 60 minutos al día bajo la supervisión de los padres.

Edad primer movil

El primer móvil

¿A qué edad debe tener un niño su primer móvil? Una encuesta realizada en Reino Unido a padres de niños de entre 8 y 11 años revela que casi todos son favorables a la imposición de una edad mínima para tener un smartphone. La mayoría de ellos cree que la edad adecuada son los 10 años, pero algunos disienten.

Tom Bennet, experto educador contratado por el gobierno británico para evaluar el impacto de la tecnología en el comportamiento de los niños en los colegios, concluyó hace solo unas semanas que ningún niño debería poseer un móvil con acceso a Internet antes de cumplir los 16 años.

“No hay una edad para tener un smartphone, sino un grado de madurez que cada niño alcanzará a una edad diferente“, sentencia la doctora Salmerón. Lo que es evidente es que los padres deben de actuar como modelos y establecer límites, como por ejemplo dejar a un lado el teléfono a la hora de comer en familia.

Niños finlandeses aprenderán a teclear antes que a escribir

La prohibición total no parece una solución práctica por mucho que existan ejemplos como el de la Acorn School de Londres. “Se trata de educar y acompañar. Tarde o temprano se verán obligados a tener que utilizar la tecnología y aunque no es difícil aprender sí que es complicado saber cómo hacer un uso responsable, respetuoso y seguro“, resume la doctora Salmerón, que aboga por establecer límites ante de la adolescencia, ya que en esa etapa por lo general los jóvenes no se dejan aconsejar.

Lo que está claro es que la tecnología puede ser una herramienta de aprendizaje muy útil para los niños en determinados casos. Uno de esos ejemplos es Vortex, el robot que enseña a los niños a programar como puedes ver en este vídeo:

Recomendaciones para la relación entre los niños y la tecnología:

  • Uso racional de los dispositivos electrónicos, limitando el tiempo al mínimo imprescindible
  • No es recomendable dejarlos solos, deben estar acompañados e interactuar con ellos y con el dispositivo que usemos.
  • No ser sustitutivo del juego tradicional ni de actividades deportivas o al aire libre.
  • Instalación de aplicaciones adecuadas para cada edad, con fines educativos, evitando los juegos.
  • Si tiene acceso a internet, instalar antivirus y limitar el acceso a páginas con contenidos inadecuados para el menor.

  • 0

La ‘Generación Z’, los nativos digitales

CIUDAD DE MÉXICO (21/DIC/2015). EL INFORMADOR

Designan ‘Z’ a los nacidos a partir de 1995 y se les relaciona con el uso del internet

.- La ”Generación Z”, está formada por todos aquellos que nacieron a partir de 1995, es decir son los hermanos de los llamados ”Millenials” (nacidos a partir de 1980 y hasta 1994) y aunque han aprendido de ellos, existen diferencias considerables entre ambos.

A los ”Z” también se les conoce como los nativos digitales y representan 25.9% de la población mundial y, en comparación con los ”Millenials”, poseen mayor madurez intelectual. Así que aquí te traemos las características de esta generación formada por los menores de 18 años.

1.- Son emprendedores por naturaleza. Tienen una gran iniciativa para los negocios.

2.- Cuidan el ambiente. Les molesta que la gente no tenga cultura ecológica y no entienden a los cazadores de animales.

3.- Les preocupa la estabilidad económica. Saben el valor del dinero desde una edad muy temprana.

4.- Prefiere comprar en las tiendas virtuales. Les es más fácil y cómodo comprar a través de una computadora que ir a la tienda por un artículo.

5.- Influyen en más de 60% en las decisiones de compra para comida, viajes, dispositivos tecnológicos y automóviles.

6.- Son muy activos, por lo que desde temprana edad tienen su primer empleo, algunos de ellos también se sienten presionados por sus padres para ganar experiencia profesional, por lo que comienzan a trabajar desde que estudian la preparatoria.

7.- No concibe la vida sin internet. Para ellos es una pieza fundamental para la vida, ya que buscan en la web alguna página para resolver algún problema escolar, toman clases por este medio y más de la mitad utiliza las redes sociales como apoyo para proyectos escolares.

8.- Los dispositivos móviles y las aplicaciones forman parte de sus vidas y pueden utilizar hasta 5 artefactos al mismo tiempo, como televisión, smartphones, lap tops, tabletas y consolas.

9.- Esta generación piensa en cuarta dimensión, aunado a su preferencia a las imágenes, ”emoticones” y ”emojis” al utilizar de manera mínima los textos.

10.- Los representantes de la ”Generación Z” se distraen cada ocho segundos en algo nuevo, pues según estudios médicos, un 11% de este segmento fue diagnosticado con Trastorno por Déficit de Atención (TDA).

11.- Es una generación sana. Muchos de estos chicos prefieren ahorrar dinero que gastarlo en alcohol o drogas.

12.- Son muy abiertos. Al vivir en una época multirracial, toman como normal la diversidad sexual, con normas y roles de género que se difuminan, son menos activos comparados con otras generaciones y algunos ven en los deportes una manera de estar saludables, no como juego o recreación.


  • 0

¿Dónde pasan su tiempo los jóvenes en Internet?

Logotipo de Snapchat. / LIONEL BONAVENTURE ( AFP PHOTO)

El salto generacional es creciente. Para cualquiera que haya nacido en la década de los 60 o los 70, explicar a un adolescente que en su juventud ni siquiera había móviles supone todo un reto, pero tampoco podrá cantar victoria si cree que basta con tener cuenta en Facebook y en LinkedIn para estar al día. Los más jóvenes tampoco comprenden realmente la utilidad de ciertas redes, y la brecha generacional se mantiene a lo largo del tiempo. Los que han nacido ya con un smartphone en la mano posiblemente ni se planteen encender el ordenador. ¿Dónde pasan su tiempo los millenials? Es la pregunta del millón: toda la información disponible se basa en mediciones que varían por continente y país, pero hay varias tendencias claras.

Snapchat, momentos gamberros

Se trata sin duda de la app social con más proyección en todos los mercados y, de hecho, según apunta Globalwebindex, fue la aplicación social con mayor crecimiento en 2014. Su uso es ya masivo en determinados rangos de edad. Con todo, la tasa de penetración varía en función de los países. La app está más presente en aquellas regiones con jóvenes habituados a utilizar de forma cotidiana las redes sociales.

¿Qué es Snapchat exactamente? Se trata de una aplicación móvil que permite el envío de contenido multimedia, que luego se destruye de forma automática. Es decir, lo que se comparte en esta red es efímero y ahí reside precisamente su gracia: los adolescentes comparten de esta manera fotos y vídeos que pueden ir acompañados de textos o dibujos a mano alzada. Una vez vistos, se esfuman de las pantallas de los destinatarios. La aplicación creció además incorporando un sistema de mensajería interna y Discover, una extensión del servicio mediante la cual los usuarios podrán disfrutar de vídeos y contenido de canales como Vice o Buzzfeed, entre otros. La idea es retener al máximo al usuario dentro de la app. Y parece que lo están consiguiendo.

Willow Smith posa para su cuenta en Instagram con una camiseta de Jean Paul Gaultier. / INSTAGRAM

Instagram, la mejor cara

Se trata de la otra gran aplicación social que causa furor entre los más jóvenes, y parece que no de una manera deliberada. Instagram es ya más conocido entre los usuarios de más edad: esta aplicación social consiste básicamente en publicar fotos que podrán ser vistas y comentadas por los seguidores. Instagram, que fue adquirida por Facebook, mantiene la asimetría de seguidores y seguidos que emplea Twitter: es decir, un usuario puede seguir a 20 contactos, pero a él mismo seguirle 200 cuentas. Aquí entra en juego la popularidad de la cuenta y cómo no, la vanidad, que se mide también a través de los “me gusta” que recibe cada foto, un juego un tanto delicado para la psicología de un adolescente, cuya reafirmación o condena está a un solo toque de distancia. Esta red social cuenta con la friolera de 400 millones de usuarios activos al mes, según datos de Statista, y es el paraíso de los selfis para los adolescentes. Si en Snapchat se comparten momentos gamberros o divertidos, en Instagram se pone siempre la mejor cara.

YouTube, el eterno filón

En realidad, en esto de las redes sociales y las aplicaciones móviles no existen los plazos: una recién llegada puede arrasar desde su inicio, mientras que otra que ha reinado durante años puede venirse abajo en cuestión de semanas. Los caprichos de las tendencias no respetan nada, pero un veterano, YouTube, no solo resiste, sino que ha cobrado un nuevo impulso al mostrarse como una de las opciones de entretenimiento más recurridas por parte de los adolescentes. Sus tasas de consumo son muy superiores entre los adolescentes.

Una nueva ‘app’, Who’s Down, permite a los adolescentes quedar a dar una vuelta

Lo más interesante del asunto es que los jóvenes no solo recurren a la plataforma de Google por cuestiones de ocio, sino que YouTube juega un papel determinante entre los millenials en las decisiones de compra. Si alguien observa a un adolescente con la mirada perdida en el móvil, lo más probable es que se encuentre absorto viendo algún vídeo en este servicio, y es que los más jóvenes recurren al móvil de una manera aplastante para disfrutar de YouTube. En este cambio de paradigma, no solo el televisor ha quedado a varios cuerpos de distancia, sino que los adolescentes también han relegado al ostracismo al ordenador para ver sus clips favoritos. El móvil reina en solitario: el 98% de los adolescentes estadounidenses reconoce ver vídeos habitualmente en su móvil frente a apenas un 56% que hacen lo propio en el ordenador.

Facebook y Twitter, jurásicas pero activas

El evidente salto generacional separado por apenas unos pocos años ha dejado a algunas redes sociales tan populares como Facebook y Twitter en una extraña situación: ser consideradas casi como jurásicas para los más jóvenes. Y hablamos de proyectos que, en perspectiva, tienen muy pocos años de vida. ¿Quiere esto decir que los millenials no tienen cuentas en estas redes sociales? No necesariamente, sobre todo en la red de Zuckerberg, en la que es posible que muchos tengan un perfil abierto.

Los más jóvenes ya no comprenden la utilidad de ciertas redes

La pregunta clave entonces es saber quién las usa de forma cotidiana. A partir de los datos derivados de los diferentes estudios y fijándonos en las tendencias, tanto Facebook como Twitter son, en términos generales, consideradas por los más jóvenes como más carcas. Posiblemente la mejor forma de comprender qué está sucediendo es leer este artículo publicado en Medium por un estudiante de Arizona y dejó a muchos boquiabiertos. Andrew Watts, de 19 años, deja en evidencia a los diferentes estudios sobre los hábitos de uso de las redes sociales por parte de los adolescentes y con un lenguaje claro y descarnado pone a cada una en su sitio. Y algunas no salen bien paradas precisamente: “Está muerta para nosotros”, en referencia a Facebook, o “siendo sinceros, la mayoría de nosotros no entiende para qué sirve”, en alusión a Twitter, son sólo algunos de los ejemplos. De hecho, las únicas que se salvan de la pira y cuentan con popularidad según este estudiante son precisamente Instagram y Snapchat, donde realmente se mueven los más jóvenes.

Pantallas de la aplicación Who’s Down, de Google. / who’s down

Lo que viene

En el ámbito de las redes sociales no hay foto fija que valga, y los movimientos caprichosos de las tendencias hacen que el panorama sea completamente variable. Siguen surgiendo nuevos contendientes probando fortuna. El último es un viejo conocido con muy malas experiencias en redes sociales: Google, ni más ni menos. La firma capitaneada por Larry Page apuesta fuerte por los más jóvenes con Who’s Down, una aplicación móvil de la que han trascendido muy pocos detalles (se accede mediante invitación) y mediante la cual los adolescentes podrán quedar y dar una vuelta. La idea es que el usuario muestre su disponibilidad para hacer algún plan a sus contactos y de esta manera las citas sean más sencillas. Por el momento, se encuentra en fase de test y es difícil si la apuesta de Google logrará hacerse un hueco en el reñido espacio de los millenials.


Ingreso a Plataforma de prueba

Plataforma

Ventajas de la educación en línea

  • Posibilidad de relacionarse con nuevas personas, incrementando la red de contactos profesionales.
  • Actualización permanente y sintonía con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
  • Ampliar las oportunidades laborales, contribuyendo con acciones que brinden mejores resultados dentro de las organizaciones.
  • Alto nivel de preparación, para un mejor desempeño que posibilite el ascenso a mejores puestos de trabajo.
  • Inversión que protege la economía, evitando gastos de traslado y compra de herramientas/materiales adicionales, además de ofrecer diversas formas de pago.
  • Adquisición de conocimientos a través de herramientas tecnológicas (chats, videoconferencias, foros de discusión, etc.) que puedan ser aplicados en cualquier ámbito laboral.
Por UTEL, University

Presentación de Moodle